EL AUTORRETRATO EN LA FOTOGRAFÍA

El autorretrato implica la creación de una imagen cuyo sujeto es el propio artista que realiza dicha obra de arte. Lo mismo puede ser una escultura, que una pintura o una fotografía. 

Puede ser una buena manera de descubrir nuestro interior a través de imágenes que nos reflejen quienes somos en realidad, como nos percibimos o quienes queremos ser. Reflejan nuestra realidad y de que forma queremos retratarlo.

La imagen podría considerarse la primera herramienta del hombre para expresar sus pensamientos, mas antigua incluso que la escritura.

El autorretrato en la fotografía se ha convertido más que una disciplina, en una manera de conocernos y darnos a conocer a los demás.

FRANCESCA WOODMAN

Francesca Woodman fue una fotógrafa estadounidense conocida por sus autorretratos en blanco y negro, con un carácter intimista. Nació en Estados Unidos el 3 de abril de 1958 y se quitó la vida en 1981 a los 22 años, después de atravesar una depresión. Dejando tras de sí mucho más que la promesa de un misterios talento.

Desnudos fantasmagóricos, juegos surrealistas y una sexualidad tan ansiosa como etérea. Se crio y se formo entre EE UU e Italia. Fue una niña americana en la Toscana, rodeada de amigos artistas de sus padres y una adolescente becada en Roma. Empezó a hacer fotografías a lo s13 año, en blanco y negro, de pequeño formato y casi siempre con ella misma como protagonista.

Imaginaba libros para aquellas imágenes que pegaba en sus cuadernos y diarios.

La naturaleza como: ramas, bosques, pájaros... , y las casas: paredes, muros, ventanas... juegan un papel fundamental en la composición. Historias llenas de melancolía como centro de todo



Ambas fotografías captadas de forma horizontal, en blanco y negro, con luz natural y en un espacio de interior. 

En la primera imagen el plano es medio, una mujer se encuentra recostada en el suelo, desnuda. A su lado podemos ver un cesto con una serpiente. 

En la segunda imagen vemos como elementos principales a una mujer intentándose introducir por una chimenea, la estancia en la que se encuentra parece por su aspecto que esta deteriorada.

Me han llamado la especial atención estas dos fotografías, me parecen muy llamativas y fuera de lo habitual, por los elementos que dan juego a la fotografía.


FLORA BORSI

Flora Borsi es una joven húngara de apenas 26 años, célebre por su interpretación del retrato como un juego surrealista. Estudió en la Universidad Moholy Budapest. Hija de un ingeniero apasionado de la fotografía clásica y que empezó desde muy joven. Cuenta que le gustaba el dibujo y su hermana le regaló una suscripción a Photoshop. Empezó jugando con las fotografías que se bajaba de Google. A partir de ahí, comenzó su pasión por la fotografía. A los 15 años ganó una Canon Eos en un concurso.

Actualmente le gusta trabajar en su propio estudio, en sus fotografías no hay exteriores, hay imágenes superpuestas, juegos con las bocas y con los ojos, como haría Picasso con sus modelos. También hay imágenes superpuestas a la modelo, siempre ella, y animales que prestan un perfil, un ojo, o la caricia de una mariposa. Hay pieles decoradas con arabescos o con dibujos florales, hay mucho juego. Flora Borsi si no trabaja con modelos, ella misma la modela, que se repite una y otra vez en todas las imágenes, con flores, mariposas, pájaros tropicales, gatos, peces o con el mapamundi marcado en tinta sobre la geografía de su cara. Muestra la voluntad de controlar todo el proceso, desde la idea hasta la próxima posproducción.



Ambas en un primer plano, en color, tomadas en un formato cuadrado, con luz artificial en un estudio.

En la primera imagen aparece con gran parte de la cabeza introducida en una pecera, a su alrededor hay dos peces, la luz que proyecta a la mujer tiene un tono rojo. La fotografía simula el mar, con elementos, como los peces, propios de él. Me transmite intranquilidad, como si el objeto de cristal no me dejará ver o hacer mas allá.

En la segunda fotografía un conejo se dispone entre la cámara y Flora. Ella ve a través del conejo, por como esta colocado el animal. Me sugiere la imagen pureza y una conexión con la naturaleza.

Me llama la atención, de que como a partir de una simple fotografía, se pueda tener tanta imaginación y poder añadirle elementos como los que vemos en las imágenes. Sin que el resultado de estas, quede cargante.

VIVIAN MAIER

Nació en Nueva York en 1926, su madre era francesa y su padre austro-húngaro. De niña regresó a Francia, donde paso buena parte de su niñez en los Alpes franceses. Al regresar a Estados Unidos, trabajo en un taller clandestino para luego dedicarse a ser nana.

Maier comenzó a realizar fotografías con una cámara Kodak Brownie, en 1952 compro una cámara Rolleyflex cuando ya vivía en Nueva York.

Maier vivía en el hogar de las familias que le empleaban, cargaba siempre con su cámara, cuando llevaba a sus pupilos al parque o cuando salía a pasear los fines de semana.
En el documental de como fueron descubiertos los negativos de la cámaras fotográficas de Vivian Maier, John Maloof, nos cuenta como llego a ellas. Mientras buscaba fotos para escribir un libro sobre la historia de Chicago, acabando finalmente en una subasta donde vendían objetos hallados en trasteros abandonados, comprando así un paquete de fotos antiguas por poco más de 300 euros.

Tardo un tiempo en darse cuenta de que había encontrado un tesoro, aquellas fotografías eran la obra de Vivian Maier, una mujer discreta cuya pasión verdadera era la fotografía. Durante décadas, se dedicó a fotografiar a los niños que cuidaba, a sus familias, a los vecinos del barrio, a la gente de la ciudad... Pueden parecer instantáneas casuales, pero en realidad componen un retrato muy profundo de la sociedad de la segunda mitad del siglo XX.

John escaneando todos negativos que encontró , como vio que eran muy apreciadas para el público, fue comprando el resto de trabajos de Vivian. A medida que iba recolectando todas sus obras, iban apareciendo los por aquel entonces niños y niñas que cuido. Gracias a todos ellos y gente de su entorno, pudimos conocer mejor a esta fotógrafa en su día a día.



En la primera fotografía en blanco y negro, plano americano, luz natural, realizada en la calle (exterior) , función emotiva. Observamos a una niña de corta edad, agarrada a una señora. La niña aparece en un plano americano, de pie. La señora que se encuentra a su lado, sólo se le ven parte de las piernas, las cuáles están cubiertas por algún accesorio y el torso, ella esta sentada. Esta imagen me transmite tristeza, por la expresión de la niña, la cuál parece que busca ayuda o tranquilidad en la mujer que la acompaña, lo cuál me sugiere que son familia o guardan algún tipo de relación.

En la segunda en cambio, el plano es general, blanco y negro, tomada con luz natural y realizada en el exterior, dispuesta de forma vertical. En ella aparece un hombre recostado en una silla, viendo a gente pasar, mientras se fuma. M e transmite calma, el protagonista de la fotografía muestra tranquilidad, simplemente descansa cómodamente en una silla mientras ve pasar a gente.

Sencillez y naturalidad, así describiría estas dos fotografías de Vivian Maier. Son situaciones y sitios cotidianos, que en estos dos casos, por la expresión facial y la postura corporal ya nos transmiten mucho


























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